Nuestras razones

La existencia de Defensa Turno Libre y su misión fundamental se sustenta en una serie de razones por las que nos oponemos a las soluciones aprobadas y planteadas para abordar la problemática de la temporalidad en el sector público. Dichas razones son:

1.- Porque son inconstitucionales

Las soluciones planteadas hasta la fecha incumplen de manera manifiesta los principios constitucionales de igualdad (art. 23.2 CE), mérito y capacidad (art. 103.3 CE) en el acceso a la función pública.

2.- Porque atentan contra la naturaleza de la figura del funcionario de carrera

Según se establece en el Real Decreto Legislativo 5/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público, los funcionarios de carrera son los empleados públicos a los que les corresponde el ejercicio de las funciones que impliquen la participación directa o indirecta en el ejercicio de las potestades públicas o en la salvaguardia de los intereses generales del Estado y de las Administraciones Públicas.

En su papel de ejecutores de las funciones que impliquen el ejercicio de potestades públicas, los funcionarios de carrera deben contar con amplios conocimientos y capacidades acreditados en procesos selectivos muy exigentes, así como con una elevada integridad. Además, en su papel de guardianes de los intereses generales del Estado y de las Administraciones Públicas, los funcionarios de carrera también juegan un rol esencial ya que, gracias a la independencia que les otorga la inamovilidad en su condición de funcionarios de carrera, actúan como un agente limitador de potenciales acciones propuestas por los representantes políticos que sean contrarias a la legalidad. Es por esto que los funcionarios de carrera son una figura fundamental para la función pública y para la democracia española.

Respetar la naturaleza de los funcionarios de carrera supone, por un lado, exigir a toda persona que acceda a tal condición la acreditación previa de unos conocimientos y unas capacidades adecuadas mediante procesos selectivos, como decimos, muy exigentes; y por otro, la obtención de dicha condición mediante procesos selectivos objetivos, imparciales e igualitarios.

Las soluciones adoptadas y propuestas para abordar la problemática de los funcionarios interinos no garantizan la acreditación suficiente de los conocimientos y las capacidades necesarios para que éstos se conviertan en funcionarios de carrera. Además, el acceso a tal condición mediante procesos que requieren un menor sacrificio y que, de alguna manera, suponen una especie de regalo por parte del poder político, opera en detrimento del papel limitador del poder político que los funcionarios de carrera deben jugar en determinadas ocasiones como guardianes de los intereses generales y de las Administraciones Públicas, así como en detrimento de la necesaria integridad pública porque «lo que poco cuesta conseguir, poco cuesta poner en peligro».

3.- Porque generan graves perjuicios a los opositores de turno libre y demás ciudadanos que deseen optar a un empleo público

La estabilización de interinos según las soluciones propuestas y aprobadas limita
significativamente las oportunidades de éxito de los opositores de turno libre, que sí están dispuestos, a diferencia de muchos funcionarios interinos, a hacer el gran sacrificio económico y personal que supone acceder a la condición de funcionario de carrera de acuerdo con un proceso selectivo muy exigente y realmente competitivo, basado en los principios de igualdad, mérito y capacidad.

Además, los opositores que puedan llegar a entrar como funcionarios de carrera verían muy limitada su carrera administrativa y su movilidad territorial, ya que en los concursos de méritos siempre estarían por detrás de los interinos estabilizados, debido a la valoración de la antigüedad acumulada por estos últimos durante los años como interinos.

4.- Porque generan graves perjuicios a los funcionarios de carrera que han accedido por turno libre mediante el sistema de oposición

Los funcionarios de carrera que han accedido recientemente a tal condición a través del turno libre mediante oposición verían significativamente limitadas sus oportunidades de obtener puestos de trabajo en sus provincias de origen y con niveles superiores, ya que los funcionarios interinos estabilizados, gracias a su antigüedad acumulada como interinos, tendrían preferencia sobre los primeros a la hora de elegir los puestos de trabajo. En consecuencia, los primeros verían muy limitado su derecho a la carrera profesional y sus aspiraciones de volver a sus lugares de origen donde han dejado a sus familias.

Así pues se podría generar una especie de «sistema de castas» entre los funcionarios de carrera, en el que la casta privilegiada la constituirían los funcionarios interinos estabilizados, algo que resultaría especialmente paradójico si se tiene en cuenta que estos habrían accedido a la condición de funcionarios de carrera haciendo un sacrificio mucho menor y acreditando muchos menos conocimientos y capacidades. Como consecuencia, se generarían unos agravios intolerables que pueden desencadenar en una elevada conflictividad en el entorno laboral, que debe evitarse.

5.- Porque suponen un perjuicio para la ciudadanía en su conjunto

El acceso a la condición de funcionario de carrera de personas que no hayan acreditado suficientemente los conocimientos y las capacidades necesarios supondrá necesariamente un deterioro de la excelencia de la función pública, lo cual acabará perjudicando a la ciudadanía en su conjunto. En concreto, esto se apreciaría en una peor calidad de las actividades y los servicios prestados por las distintas Administraciones Públicas, viéndose así los ciudadanos todavía más perjudicados en su relación diaria con estas.

6.- Porque supone «café para todos»

Las soluciones propuestas y aprobadas para abordar la problemática de los interinos no han sido diseñadas considerando las diferentes casuísticas que existen entre el colectivo de los funcionarios interinos vinculados al fraude de ley. Más bien, parece haberse optado por soluciones del tipo «café para todos», que permitirían subirse al carro de la estabilización a muchos funcionarios interinos que ni siquiera se han presentado alguna vez a un examen de oposición y que, por tanto, no han acreditado ningún conocimiento ni capacidad, ni han realizado sacrificio alguno para obtener la condición de funcionario de carrera.

En este punto, solo dos opciones tienen cabida: bien plantear una solución única para todos los interinos, como puede ser el cese con indemnización, o bien plantear soluciones diferenciadas en función de cada subgrupo de interinos, y siempre sin perjudicar a terceros y respetando escrupulosamente la legalidad.

7.- Porque son altamente insensibles con la población joven e incoherentes con las acciones desarrolladas por la Administración del Estado para atraer a la población joven brillante a la función pública

Las soluciones a las que nos venimos refiriendo limitan las plazas de funcionario de carrera a las que podrían acceder personas jóvenes afectadas por el desempleo juvenil y la precariedad laboral de los jóvenes que estarían dispuestas a realizar el sacrificio que supone acceder a la condición de funcionario de carrera de acuerdo con los procedimientos selectivos ordinarios.

A su vez, las personas jóvenes más brillantes podrían rechazar la opción de acceder a la función pública, ante las mayores barreras existentes tanto para el acceso como para el posterior desarrollo de su carrera profesional en la Administración.

Además, el Instituto Nacional de Administración Pública está llevando a cabo una importante labor de atracción de personal joven con talento, y los procesos de estabilización en ejecución y planteados resultan incoherentes con tal labor.

8.- Porque perjudican la atracción de talento senior a la función pública y son altamente insensibles con la problemática de las personas mayores de 45 años excluidas del mercado laboral

En la línea del punto anterior, estas soluciones perjudican el acceso a la función pública de personas con una amplia experiencia previa en el sector privado muy valiosa para las Administraciones Públicas, a la vez que suponen incurrir en una total incoherencia con respecto a la lucha contra la exclusión del mercado laboral de las personas mayores de 45 años.

Los interinos estabilizados van a ocupar muchas de las plazas a las que podrían optar estas personas, que sí estarían dispuestas a hacer el sacrificio que normalmente requiere acceder a la condición de funcionario de carrera. Además, las personas mayores de 45 años que puedan llegar a entrar como funcionarias de carrera, a pesar de todo, van a ver muy limitada su carrera administrativa y su movilidad territorial, ya que en los concursos de méritos siempre van a estar por detrás de los interinos estabilizados, como se explicó anteriormente.

9.- Porque no se ha involucrado en el análisis de la problemática y en la definición de las soluciones para abordarlas a otros colectivos perjudicados

Los sindicatos involucrados en las negociaciones no representan los intereses de otros colectivos también profundamente afectados por esta problemática, como son los opositores del turno libre o los funcionarios de carrera de reciente ingreso. Además, en ese sentido, han demostrado anteponer los intereses de los funcionarios interinos a toda costa.

10.- Porque pueden suponer un blanqueamiento del «amiguismo» y del «enchufismo»

La utilización de la figura de los interinos, especialmente en el caso de algunas entidades locales, puede haber sido una fuente de «enchufismo» y, en consecuencia, soluciones como las planteadas con respecto a evitarle la fase de oposición a personas interinas en determinadas circunstancias pueden acabar suponiendo el blanqueamiento de estas prácticas.